La experiencia es fundamental para el éxito, pero también puede limitarnos; nos ancla a lo que ya sabemos y a lo que ha funcionado antes. Por eso, muchas de las ideas más innovadoras -las que impulsan a nuevas empresas y mantienen vigentes a las grandes marcas- surgen cuando nos atrevemos a cuestionar lo "posible" y a dejar atrás lo conocido. ¿Y si pudiéramos aprovechar ese poder de no saber?