Reseña: "El poderoso debut narrativo de Natalia Villamil, de una crudeza tanto rural como universal y de un lirismo propio del paisaje que refleja. La letra que más aparece, la letra que más se destaca es esa "M" del título: la "M" de Malnacidos. "M" de Mamá. "M" de Marta. "M" de Mari. "M" de Mugre. "M" de Muerte. Jugando con lo enseñado por Tomasín, la "M" mayúscula pareciera el pico de un pájaro moribundo pronunciando un último deseo. La "m" minúscula sería ese mismo pico ya cerrado, sin vida, sin la capacidad de pedir y mucho menos concretar ese anhelo: otra vez volar, planear el horizonte, irse. Así, nacidas y nacidos sin alas, cuando aparezca la tristeza de la letra M como protagonista; en lugar de vivirse como la posibilidad de un cohete a la luna se va a sentir como un ancla a ese mar seco, a esa tierra amarga, a ese paraje bíblico en el que Natalia dibuja, pinta, muestra un caligrama, un bolero, un locro western único." Leonardo Oyola